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En las terapias naturales el paciente será visto como un todo indivisible, en el que se producen distintas reacciones que interaccionan unas con otras. Mientras el organismo tenga un equilibrio en dichas reacciones la salud está asegurada, pero, cuando el organismo se desequilibra aparece la enfermedad.

Desde el Instituto de medicina alternativa proponemos tratamientos naturales, teniendo en cuenta la no agresión e intoxicación del organismo, así como las técnicas de tratamiento o diagnóstico, menos agresivas e invasivas, con el fin de restablecer el estado de salud sin dañar o producir efectos secundarios.


Acupuntura

Método terapéutico que forma parte de la MTCH (Medicina Tradicional China). Es una técnica  utilizada por su capacidad de restablecer el equilibrio en el sistema energético.

La filosofía oriental considera al ser humano como un todo, donde sus componentes están interrelacionados, afectando unos a otros en caso de estar alterados y manteniendo la salud en caso de que los componentes estén equilibrados.

El acupuntor actuará como una especie de electricista de la energía del cuerpo, mejorando el paso de dicha energía, poniendo las agujas de acupuntura en los puntos adecuados, para que dicha energía fluya adecuadamente y se restablezca la salud.

Al contrario de lo que pueda parecer, en la mayoría de los casos, es un tratamiento  indoloro y no molesto, con una gran eficacia.

Nutrición y Obesidad

De todos es sabido, lo importante que es para nuestra salud, la calidad, variedad y cantidad de alimentos que ingerimos diariamente, para el buen funcionamiento de nuestro organismo, y por lo tanto de la buena salud del mismo.

Por otro lado, y en relación con la nutrición, hay que destacar la obesidad como uno de los desordenes más comunes y extendidos, especialmente en la sociedad occidental.

El propósito de la ciencia de la nutrición es explicar la respuesta metabólica y fisiológica del cuerpo ante la dieta. Con los avances en biología molecular, bioquímica y genética, la ciencia de la nutrición está profundizando en el estudio del metabolismo, investigando la relación entre la dieta y la salud desde el punto de vista de los procesos bioquímicos.

El cuerpo humano está hecho de compuestos químicos tales como agua, aminoácidos (proteínas), ácidos grasos (lípidos), ácidos nucleicos (ADN/ARN) y carbohidratos (por ejemplo azúcares y fibra), y todos estos componentes deben de estar en los alimentos que ingerimos en nuestra dieta habitual, ya que, el defecto o exceso de dichos componentes provocará un desequilibrio homeostásico en el organismo, y por lo tanto seremos vulnerables a multitud de enfermedades. Esto indica la importancia de una dieta equilibrada como preventivo y corrector de la enfermedad, haciéndose notar desde la medicina alternativa, que nuestro primer medicamento ha de ser nuestro alimento.

Con respecto a la obesidad decir que cuando hablamos de obesidad significa tener un exceso de grasa en el cuerpo. Se diferencia del sobrepeso, que significa pesar demasiado. El peso puede ser resultado de la masa muscular, los huesos, la grasa y/o el agua en el cuerpo. Ambos términos significan que el peso de una persona es mayor de lo que se considera saludable según su estatura.

La obesidad se presenta con el transcurso del tiempo, cuando se ingieren más calorías que aquellas que consume. El equilibrio entre la ingestión de calorías y las calorías que se pierden es diferente en cada persona. Entre los factores que pudieran inclinar el equilibrio se incluyen la constitución genética, el exceso de comer, el consumo de alimentos ricos en grasas y la falta de actividad física. Generalmente los profesionales de la salud están de acuerdo en que un hombre con más del 25% de grasa corporal y una mujer con más de 30% de grasa corporal son obesos y cuando este porcentaje se alarga en el tiempo, consideramos que la obesidad es mórbida.

Según el origen de la obesidad, ésta se clasifica en los siguientes tipos:

– Obesidad exógena: La obesidad debida a una alimentación excesiva.

– Obesidad endógena: La que tiene por causa alteraciones metabólicas. Dentro de las causas endógenas, se habla de obesidad endocrina cuando está provocada por disfunción de alguna glándula endocrina, como la tiroides (obesidad hipotiroidea) o por deficiencia de hormonas sexuales como es el caso de la obesidad gonadal.

Teniendo en cuenta que la obesidad tiene unas causas multifactoriales, a continuación desarrollamos las más comunes:

– Factores genéticos: investigaciones recientes sugieren que, por término medio, la influencia genética contribuye en un 33 por ciento aproximadamente al peso del cuerpo, pero esta influencia puede ser mayor o menor en una persona en particular.

– Factores socioeconómicos: estos factores influyen fuertemente en la obesidad, sobre todo entre las mujeres. En algunos países desarrollados, la frecuencia de la obesidad es más del doble entre las mujeres de nivel socioeconómico bajo que entre las de nivel más alto. El motivo por el cual los factores socioeconómicos tienen una influencia tan poderosa sobre el peso de las mujeres no se entiende por completo, pero se sabe que las medidas contra la obesidad aumentan con el nivel social. Las mujeres que pertenecen a grupos de un nivel socioeconómico más alto tienen más tiempo y recursos para hacer dietas y ejercicios que les permiten adaptarse a estas exigencias sociales.

– Factores psicológicos: los trastornos emocionales, que durante un tiempo fueron considerados como una importante causa de la obesidad, se consideran actualmente como una reacción a los fuertes prejuicios y la discriminación contra las personas obesas. Uno de los tipos de trastorno emocional, la imagen negativa del cuerpo, es un problema grave para muchas mujeres jóvenes obesas. Ello conduce a una inseguridad extrema y malestar en ciertas situaciones sociales.

– Factores relativos al desarrollo: un aumento del tamaño o del número de células adiposas, o ambos, se suma a la cantidad de grasas almacenadas en el cuerpo. Las personas obesas, en particular las que han desarrollado la obesidad durante la infancia, pueden tener una cantidad de células grasas hasta cinco veces mayor que las personas de peso normal. Debido a que no se puede reducir el número de células, se puede perder peso solamente disminuyendo la cantidad de grasa en cada célula.

– Actividad física: la actividad física reducida es probablemente una de las razones principales para el incremento de la obesidad entre las personas de las sociedades opulentas. En algunas, los Estados Unidos, por ejemplo, la obesidad es hoy dos veces más frecuente que en el año 1900, aun cuando el término medio de calorías consumidas diariamente ha disminuido un 10 por ciento. Las personas sedentarias necesitan menos calorías. El aumento de la actividad física hace que las personas de peso normal coman más, pero puede que no ocurra lo mismo en las personas obesas.

– Hormonas: Algunos trastornos hormonales puedes causar obesidad, como son el síndrome de Cushing, insuficiencia suprarenal, diabetes etc.

– Lesión del cerebro: sólo en muy pocos casos, una lesión del cerebro, especialmente del hipotálamo, puede dar como resultado obesidad.

– Fármacos: ciertos fármacos utilizados frecuentemente causan aumento de peso, como la prednisona (un corticosteroide) y muchos antidepresivos, así como también muchos otros fármacos que se utilizan para curar los trastornos psiquiátricos.

En el “Instituto de Medicina Alternativa”, valoramos las posibles causas, aplicamos una dieta personalizada y las medidas correctoras más activas para cada paciente, lo que hace que el tratamiento tenga un aspecto holístico, es decir, valorando al paciente como un todo indivisible, mejorando no solo el aspecto estético, si no teniendo en cuenta la mejora de toda la salud del paciente.

Iridología

La Iridología es una técnica que revela los desequilibrios del cuerpo. El iridiólogo observará el ojo del paciente, fijándose en el color, líneas, manchas o relieves del iris.

Además, la iridología nos ayuda a ver de forma refleja, las posibles debilidades de los órganos o partes del cuerpo, determinado la predisposición a la enfermedad por parte del paciente, haciendo más fácil aplicar un tratamiento adecuado.

Fitoterapia

La Fitoterapia estudia la utilización de las plantas medicinales y sus derivados con finalidad terapéutica, ya sea para prevenir, para aliviar o para mejorar las enfermedades.

Actualmente existen laboratorios de plantas medicinales que analizan los principios activos y sus efectos sobre el organismo, lo que hace que poco a poco pasemos de una práctica basada en la observación y experiencia, a una ciencia demostrable.

El objetivo de un buen fitoterapeuta será obtener un tratamiento personalizado para cada paciente, mejorando sus enfermedades sin dejar toxicidad en el cuerpo.

Kinesiología

Se trata de una técnica con la que comprobaremos la respuesta refleja y neuromuscular de un músculo o un grupo de músculos, que nos dará a distancia, una idea de la fortaleza o debilidad del órgano relacionado con dichos músculos.

Determinar si hay una mala función orgánica, alteraciones bioquímicas, alteraciones estructurales y alteraciones energéticas, son algunas de las funciones del test de Kinesiología Holística, como herramienta para poder aplicar una terapia mucho más certera.

Flores de Bach

Las Flores de Bach son una serie de esencias florales que corresponden a 38 estados emocionales, que en distorsión, pueden provocarnos sensaciones emocionales irregulares o patológicas.

Con una indicación personalizada de flores de Bach conseguiremos mejorar en los aspectos emocionales alterados.

Las flores de Bach ayudan en:

  • Miedos.
  • Fobias.
  • Obsesiones.
  • Desesperación.
  • Angustia.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Insomnio.
  • Ira.
  • Celos.
  • Intransigencia.
  • Timidez

Técnica metamórfica

Consiste en un masaje específico en la planta del pie, con el que conseguimos un estímulo del sistema nervioso que hace que se desbloqueen las emociones y tengamos un terreno emocional preparado para el cambio o metamorfosis personal.

El masaje metamórfico ayuda en:

  • Crecimiento personal.
  • Estabilidad emocional.
  • Claridad mental.
  • Serenidad.
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Apatía.